15 ene. 2014

Concha Rodríguez: “Mi protagonista ha vivido durante toda la época de la burbuja imitando cánones de triunfadores y ha colado. Hasta ella misma se lo ha creído. Y cuando cae todo, no sabe recomponerse”

Ediciones Irreverentes ha presentado hoy en el Café El Espejo, de Madrid, Efecto Dulcinea, de Concha Rodríguez, texto publicado en libro por Ediciones Irreverentes, y que se estrenará el próximo domingo, 19 de enero, en el madrileño Teatro del Arte (C. San Cosme y San Damián, 3), con puesta en escena a cargo de La Estampa Teatro.
Afirma Concha Rodríguez sobre la protagonista de Efecto Dulcinea, “No tengo tan claro que la emprendedora de mi obra haya triunfado en algún momento. Posiblemente ni siquiera haya triunfado. Ha vivido durante toda la época de la burbuja imitando cánones de triunfadores y ha colado. Hasta ella misma se lo ha creído. Y cuando cae todo, no sabe recomponerse. No sabe tomar otros caminos, ni desandar lo andado.”
¿Qué encontramos en esta comedia recién publicada por Ediciones Irreverentes? De tanto leer libros de Autoayuda, Lola –editora, feminista radical, explotadora y demagoga- enloquece y se rige por los cánones de la Mujer Ideal. En su vida se mezclan sus más fieles colaboradores y una serie de personajes que harán de ella la peor de las villanas. Con el Quijote de fondo y su obsesión por dar voz a Dulcinea, Lola, la eterna luchadora perfecta, será diagnosticada con una enfermedad mental poco conocida, pero muy padecida, El síndrome Dulcinea, que padecen todos los enamorados cibernéticos, que son cegados de amor por seres infundados, desconocidos y a veces inexistentes.
¿Liberación de la mujer, igualdad? La vida es más dura de lo que cuenta la publicidad oficial, sobre todo cuando te han convencido de que debes ser una emprendedora. ¿Libertad acaba siendo sinónimo de soledad? Sobre la difícil conciliación de trabajo y vida profesional, que tanto le cuesta a muchas mujeres, medita la autora en la obra “Posiblemente yo sea una de ellas. Creo que todas tenemos un poco de intentar controlar el trabajo fuera de casa y la conciliación familiar. Y nos culpamos, cuando no estamos en todas partes al cien por cien. Y si además trabajas, como es mi caso, en un trabajo vocacional, que amas con todas tus fuerzas y que te hace viajar mucho… pues sientes que algo de la vida real te estás perdiendo.”
En todo caso, al presentar los problemas de la mujer ante un mundo voraz, en el que la empresa puede quitarte la vida, Concha Rodríguez lo plantea desde un punto de vista amplio “Creo en el Teatro como espejo de la sociedad en la que vivimos. Si el autor es un hombre escribe lo que ve… y sin duda una mujer tendrá otro punto de vista y otras necesidades… Tal como somos de distintos y de complementarios. Pero no diferenciar la problemática de la mujer como algo aislado. La problemática de la mujer debe ser la problemática de toda la sociedad.”
La compañía permanecerá en el Teatro del Arte de Madrid los domingos del resto de enero y todo febrero.
Efecto Dulcinea es una obra muy divertida, con momentos de carcajadas, y crítica con los estereotipos que se le han “vendido” a la mujer como deseables, se asegura una hora y media divertida y un post-acto de meditación.
El escritor Miguel Ángel de Rus, autor del prólogo afirmó “Efecto Dulcinea nos ofrece una estructura clásica de comedia, con enredos, equívocos, y sobre todo el gran equívoco permanente de la propia vida. Que entre un moro guapo y te alegre la tarde es un equívoco cotidiano; que creas que estás siguiendo el camino que querías seguir, es un equívoco que arrastramos hasta la tumba. Es una comedia entre ácida con puntos amables, que te hace leerla —o verla representada— con una sonrisa y algunas carcajadas, y que luego, cuando se ha pasado el efecto del calor del arte en vivo, te lleva a pensar. ‘¿No seré yo el protagonista?’”

Concha Rodríguez: Autora teatral, directora y actriz. Funda la compañía La Estampa Teatro en 1994, que en la actualidad cuenta con quince montajes. Es autora de textos como La última luna de abril, Para Bellum, Soltera SLU, Primitiva Vanidad, Mi sobrino el concejal, Nido de Víboras, Flamenquería, Siete hembras sin piedad y ¡Estáis quemadas!, entre otros.