10 ago. 2009

El chalet de madame Renard, de Miguel Mihura

En este volumen, el lector podrá encontrar dos de las obras más burlescas escritas por Mihura y quizá dos de las obras más divertidas del siglo XX: El chalet de madame Renard, texto en la mejor tradición picaresca, con amor a tres bandas y continuos engaños entre decentísimos personajes, sátira de la alta sociedad y sus vicios, y La bella Dorotea, la historia de la mujer más rica del pueblo abandonada en el altar y que decide permanecer con el traje de novia puesto hasta que encuentre un marido; feroz y divertidísima crítica de la España negra del Franquismo más intransigente, de la España de cerrado y sacristía.
Mihura es la primera figura del teatro humorístico contemporáneo español. Sus comedias muestran una voluntad de ruptura con el teatro precedente. Tuvo una gran capacidad para crear tramas sorprendentes manejando con gran habilidad toda clase de recursos escénicos y demostrando un gran ingenio en sus diálogos. A su imaginación hay que añadir su ternura y la belleza de las palabras utilizadas, además de su combinación del humor trágico con el ridículo, que hacen que su obra sea completamente original y única en la historia del teatro español. En 1932 escribe Tres sombreros de copa, obra que no es entendida por los empresarios que se niegan a representarla, por lo que el autor decide cambiar de rumbo y hacer obras de teatro más burguesas, en línea con lo que se lleva en esos momentos. Durante la Guerra Civil funda y dirige La Ametralladora, revista de humor de la zona nacional, donde ya se puede ver su particular concepción del humor que alcanzará un gran éxito con su siguiente revista, La Codorniz, fundada por él en 1941.
Su humor, totalmente original, fresco y descabellado seguía la línea de lo que se hacía en Europa en aquel entonces. Después de vender La Codorniz decide pasarse al cine donde escribirá numerosos guiones y reanudará su creación teatral en 1953, continuándola hasta 1968. Sin embargo todas sus obras están por debajo de la genial, Tres sombreros de copa, ya que se ve obligado a frenar su libertad creadora y su magnífica imaginación. Son los años de A media luz los tres, El caso del señor vestido de violeta, y Carlota. Pero alcanzará el éxito total de público con Melocotón en almíbar (1958) y Maribel y la extraña familia (1959). Después habría que destacar La bella Dorotea (1963) y Ninette y un señor de Murcia (1964).


Más información: http://www.edicionesirreverentes.com
Compra del libro: http://www.edicionesirreverenteslibreria.com