12 ago. 2009

La visita de la vieja dama, de Friedrich Dürrenmatt

Quizá la obra de teatro más importante del S.XX junto a Luces de Bohemia.
La visita de la vieja dama, de Friedrich Dürrenmatt, es una obra maestra.
Una vieja dama, convertida en multimillonaria, regresa un día al pueblo del que se vio obligada a marcharse hace más de cuarenta años. Ha vuelto para vengarse de un hombre que, en su juventud, la abandonó con una hija y la condenó al arroyo. Prostituta, esposa y luego viuda de un millonario armenio que le deja una inmensa fortuna, lo que reclama ahora esta vieja dama es justicia, y para ello no dudará en emplear el poder del dinero. Clara, la vieja dama, exige un voluntario se ofrezca a asesinar a Alfred Ill, su antiguo novio, que la dejó embarazada y la abandonó chantajeando a dos testigos para que le apoyaran en su negación de paternidad. Ill, un hombre ahora tan admirado y respetado en su pueblo que está a punto de ser el nuevo alcalde, verá como el poder del dinero y el deseo de venganza de Clara pueden encadenar notables cambios, incluso entre su gente más allegada, su propia familia y los que hasta poco antes no se cansaban de elogiarlo.
Clara, que huyó como una madre soltera menospreciada y arruinada, regresa siendo una de las mujeres más ricas del mundo, que se codea con las personalidades más influyentes e importantes a nivel internacional.En su trato con Ill desde su regreso, y a pesar de su propuesta, se muestra amable con él. No obstante, su sed de venganza es inquebrantable, como expresa por medio de sus propias palabras: «El mundo me convirtió en una puta y ahora yo lo convertiré en un burdel»
Escrita en 1955, La visita de la vieja dama se estrenó en enero del siguiente año en Schauspielhaus de Zurich.