1 mar 2013

Las bicicletas son para el verano, de Fernando Fernan-Gómez

Fernando Fernán Gómez (1921-2007) ha cultivado todos los géneros literarios, ha interpretado y dirigido obrateatrales y cinematográficas y ha seguido una trayectoria en la que se cruzan y entrecruzan sendas diversas pero complementarias. Miembro, además, de la Real Academia Española, y como buen actor y director, ha logrado presentar con tino la palabra en acción. Con el telón de fondo de la Historia, Las bicicletas son para el verano presenta y representa la vida de un grupo de personas en el contexto de la guerra civil española. Su pretensión no es la de construir una tragedia o un drama desde el punto de vista de la épica, sino algo sencillo y cotidiano, donde las situaciones límite no lo parezcan. El dramaturgo pone ante nuestros ojos las repercusiones de la guerra en un microcosmos integrado por seres frágiles, indefensos, dueños tan sólo de un destino incierto.

Amor líquido, de José Luis Alonso de Santos

José Luis Alonso de Santos no sólo es el más aclamado autor teatral de nuestra época, es además un experto conocedor del amor femenino, para lo bueno y para lo malo. Cinco de esas mujeres que en algún momento hemos amado o de las que hemos escapado son las protagonistas de las historias que forman Amor líquido, las más irrespetuosa y provocadora propuesta escénica de Alonso de Santos, que ahora aparecen en la colección de Teatro de Ediciones Irreverentes. Amor líquido es un libro de parejas, frecuentemente heterosexuales y casi siempre humanas, en ocasiones parejas de uno más un furtivo, parejas de dos, parejas de tres y de hombre con animal. Alonso de Santos mezcla el humor con cuestiones habitualmente tomadas en serio, como el amor, el desamor, la promiscuidad o la soledad de las mujeres. Nos encontramos una pareja prisionera en su habitación escupiéndose sus querellas, una reina muy dada a compartir sus reales carnes con los más modestos soldados del Reino, androides que creen ser seres humanos y –por supuestonecesitan el divorcio; amores apasionados por Internet y, cómo no, en un autor nada dado a respetar jerarquías oficiales, dioses y reglas, tenemos incluso una historia de amor perverso con Adán y Eva, que muy probablemente no fueran nuestros primeros padres. Humor directo a las entrañas.

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22 feb 2013

Yo Claudio, de José Luis Alonso de Santos.

Clau-Clau-Claudio. Todo el mundo se ríe de ti. Ahora puedes hablar alto y claro. ¡Que tengas suerte, Clau-Clau-Claudio! "Al realizar la versión teatral de la famosa novela de Robert Graves, he tratado en todo momento de transmitir esa dolorosa decepción, esa amargura que tantas veces la conducta de los poderosos, en el ejercicio de sus cargos, despierta en los seres humanos. Ese dolor late siempre en esta novela de Gaves, a través de la vida y palabras de Claudio. Y, a la vez, he tratado de comunicar la esperanza que ese grito humano despierta en nosotros -en todos los que intervenimos en el espectáculo-, al intentar transformarlo en creación escénica por medio de nuestro trabajo: la aventura mágica del teatro permite convertir el sufrimiento humano en esperanza."

El Jardín de los cerezos, de Antón Chejov


El jardín de los cerezos (1903) fue la ultima pieza que escribió Anión Chéjov y es, quizá  la más famosa de todas sus obras de teatro. En ella, el autor vuelve a un tema casi omnipresente en sus creaciones: la lenta y prolongada agonía de la Rusia aristocrática y noble del siglo XIX. El oso y La boda son dos breves tragicomedias que corresponden al periodo en que Chéjov incursionó en 
el vodevil.

Los sueños de la ciudad, de Raúl Hernández Garrido, Ediciones Irreverentes


Raúl Hernández Garrido ha sido el ganador del II Premio El Espectáculo Teatral, con la obra Los sueños de la ciudad.

Los sueños: Dos ojos enceguecidos chocan contra la roca negra.
Mientras tú duermes. La oruga monstruosa se retuerce en el vientre de la ciudad. Abre su boca, mueve sus dientes de metal, machaca la tierra, insensible al desprecio.  Orada miles de kilómetros, agujerea el cuerpo de piedra de la ciudad.  Cierra los ojos blancos y descansa. De su sueño de muerte, nacen los amaneceres de la ciudad.
Raúl Hernández Garrido (Madrid, 1964) es uno de los principales exponentes de la última dramaturgia española. Como autor teatral obtuvo el Premio Lope de Vega con Los engranajes; el Premio Rojas Zorrilla con la obra Los restos: Agamenón vuelve a casa; el Premio Calderón de la Barca con Los malditos, el Premio Ciudad de Alcorcón por la obra De la sangre sobre la nieve y el Premio de Teatro Born con la obra Si un día me olvidaras
Ha sido finalista del Premio Nacional de Literatura Dramática por su obra La persistencia de la imagen, producida por el Centro Dramático Nacional. Sus textos han sido traducidos a una decena de idiomas y representados en países como Rusia, Hungría, Portugal, Argentina, Rumanía, Italia, Brasil y Costa Rica. Es guionista y director de los largometrajes Escuadrón hacia la muerte (TV, basado en la obra de Alfonso Sastre) y Antes de morir piensa en mí.

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Juegos para actores y no actores de Augusto Boal




Juegos para actores y no actores es un libro valioso para todas las personas interesadas en la aplicación de técnicas teatrales en todas las actividades humanísticas: psicología y psicoterapia, arte y educación, trabajo social y político. Traducción de Mario Jorge Merlino.



Una noche con la muerte y El discurso de los poderes de Juan Patricio Lombera (Ediciones Irreverentes)

Una noche con la muerte y El discurso de los poderes forman el díptico con el que Juan Patricio Lombera ha sido finalista del II Premio El Espectáculo Teatral. En ambas historias, la muerte es la protagonista, aunque su relación con los hombres es muy distinta. En la primera obra, un joven de Chiapas es visitado por la muerte, que pretende llevárselo, pero se encontrará con unos planes bien distintos; los del joven, que en plena efervescencia hormonal, lo que quiere es fornicarse a ese esqueleto sin encantos que dice ser la muerte. Comedia de humor negro, -negrísimo- muy adecuada para ser leída en noche de luna llena en un cementerio lo más decadente posible. Y a ser posible ahíto de peyote. En El discurso de los poderes, un periodista es secuestrado por un grupo guerrillero, que utiliza su vida como moneda de intercambio con un gobierno dictatorial típicamente hispanoamericano. Lo que no podía figurarse nadie en el grupo guerrillero es la cantidad de intereses particulares que hay en un Estado y cómo antes de tomar una decisión, lo que menos se valora es la vida humana; y que el propio periodista tiene una carta negrísima en la manga. ¿Y la sociedad civil? Borracha en una taberna de mala muerte, haciendo apuestas.

Teatro del Oprimido, de Augusto Boal

Augusto Boal desarrolló los principios contenidos en Teatro del Oprimido en la década de 1970 en Brasil, en el seno de una renovación cultural en torno a la práctica del arte escénico como una actividad dedicada a la mejora efectiva de la vida de los grupos sociales más desfavorecidos. Fue en esta obra donde Boal articuló el embrión de un método que permitía facilitar el reconocimiento de la naturaleza y origen de las opresiones más profundas para poderlas combatir. Su propuesta es subvertir radicalmente las convenciones que dominan el mundo de la representación, transformando al espectador en protagonista de la acción dramática para que pueda preparar acciones reales que le conduzcan a la propia liberación. Con espíritu brechtiano, de ahí partió la investigación de Augusto Boal que, a lo largo de los años, ha dado como resultado el Teatro Legislativo, el Teatro Invisible, el Teatro Imagen y el Teatro Forum y la práctica teatral en su vertiente terapéutica conocida como El arco iris del deseo. En la Estética del Oprimido, Boal lanza las bases de una Estética que corresponda a las necesidades de los oprimidos, sin copiar las Estéticas dominantes de los opresores. Teatro del Oprimido fue publicado originalmente en dos volúmenes en 1973 -el segundo titulado Juegos para actores y no actores- y pronto se reveló un texto ineludible de referencia, tanto en el ámbito de la creación teatral como en el del activismo político, la psicoterapia, el arte y la educación social. Ahora recuperamos en español una versión revisada y ampliada por su autor.

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14 feb 2013

La Guarida, de Lourdes Ortiz, en Ediciones Irreverentes

La Guarida es la historia de Nemo, un ermitaño, un hombre intencionadamente apartado del mundo, que en un momento ve invadida su tranquilidad por un grupo de gente que ha sufrido un accidente aéreo y llega a su casa, incomunicada por la nieve con el mundo civilizado. Todo sucede en una habitación cerrada. Los personajes son Nemo y los ecos que llegan de la ciudad, irrumpiendo y trastocando su vida tranquila. Es una obra hecha de personajes, actitudes y voces, ideal para el juego del actor. Los protagonistas tienen personalidades fuertes, sufren conflictos contemporáneos y liberan todas sus tensiones en ese mundo cerrado. La codicia, el sexo y la agresión están en el aire. Es un ejercicio de reflexión sobre nuestros temores, sobre el dilema de la participación o la exclusión voluntaria de una sociedad que mancha cuanto toca.

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7 ene 2013

Amor líquido de Alonso de Santos en Conoceralautor

Alonso de Santos, Premio Castilla León de las Letras

Catalina del demonio, de Francisco Nieva, en Ediciones Irreverentes


Catalina del demonio es una obra transgresora, en la que Nieva juega con el sainete y la comedia de costumbres: aparece el típico estudiantón veterano, la frescura y la gracia canalla de los jóvenes estudiantes, la presencia de Catalina, amante tan ingenua como canalla; el envaramiento distante de la aristocrática Dolores. El contrapunto lo pone Gorro, el amado, el silencioso, el que a todos seduce con su propio misterio. Nieva distorsiona con maestría la atmósfera de obras como El árbol de la ciencia de Pío Baroja, o El hermano Juan de Unamuno. De la primera toma el ambiente estudiantil de la Facultad de Medicina de la calle de Atocha de Madrid; de la segunda, el personaje del hermano Juan. La convergencia de todos estos hechos lleva a Nieva a calificar su obra como un pastiche, aunque en realidad es un burdel; el burdel de la vida en que nos solazamos hoy con las mismas trapacerías e ingenuidades que hace un siglo, porque siguen vivos el expresionismo de Gutiérrez Solana, el costumbrismo distorsionado de Arniches, el Madrid de Galdós. Madrid es hoy un decorado de Galdós y sólo Nieva y unos pocos más han sabido darse cuenta. Los protagonistas, como es norma en Nieva, disfrutan perdiéndose por amor. Así hasta la muerte.
Francisco Nieva (Valdepeñas, 1924). En 1963 vive en Venecia, donde conoce el teatro experimental del “Living Theatre” y recibe el premio Polignac ex-aequo con Yehudi Menuhim y Nadia Boulanger. En España colabora con José Luis Alonso y Adolfo Marsillach. En 1971 publica su primera obra, “Es bueno no tener cabeza”. Posteriormente aparecen títulos como “Tórtola, crepúsculo y… telón”, “Pelo de tormenta”, “Coronada y el toro” y “Teatro furioso” y “Teatro de farsa y calamidad”. En 1976 triunfa con “Sombra y quimera de Larra”. En 1980 recibe el Premio Nacional de Teatro por la adaptación de la obra de Cervantes “Los baños de Argel”. En 1986 es elegido miembro de la Real Academia de la Lengua Española. Su versión de “Manuscrito encontrado en Zaragoza”, (Ediciones Irreverentes), le proporciona el Premio Nacional de Literatura Dramática, que recibe el mismo año que el Príncipe de Asturias. En 1996 recibe la Medalla de Oro de las Bellas Artes.
Entre sus novelas cabe destacar “Granada de las mil noches”, “Carne de Murciélago” y “La mutación del primo mentiroso”(Ediciones Irreverentes), por la que recibió el I Premio Ciudad Ducal de Loeches. ía Nacional de Teatro Clásico.
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