13 ago 2014

Pañuelos bajo la lluvia, de Felix Ángel Moreno Ruiz

Historia de hijos robados en una dictadura hispana cualquiera. Carlos, profesor universitario, regresa a su casa una tarde lluviosa cuando es abordado por dos policías de paisano, que lo detienen y se lo llevan a una comisaría. Allí, tras interrogarlo, lo torturan, lo asesinan y hacen desaparecer su cuerpo arrojándolo a un vertedero. Lucía, esposa de Carlos, espera su regreso para ir a una clínica pues está a punto de dar a luz. Angustiada por la tardanza de su marido, sale a buscarlo en compañía de su hermana Inés. Después de recorrer varios hospitales, regresan al apartamento sin noticias de Carlos. Cuando se disponen a marcharse a la clínica porque Lucía ha comenzado a tener contracciones, se presentan los mismos policías que detuvieron a Carlos y se llevan a Lucía.

Pasan 20 años. Carmina, una mujer madura de clase acomodada, espera la llegada de su esposo y de su hija Julia. De improviso, se presenta en su casa Inés, le cuenta lo que ocurrió veinte años antes y cómo ha descubierto que Julia es en realidad su sobrina, hija de Carlos y de Lucía. También le dice que va a hablar con la muchacha para contarle toda la verdad y que sus padres adoptivos son cómplices del crimen.


Félix Ángel Moreno Ruiz
(Pozoblanco, Córdoba, 1969)
Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Córdoba. En la actualidad, ejerce como profesor de Enseñanza Secundaria (Lengua Castellana y Literatura) en el IES “Ricardo Delgado Vizcaíno”.

Con su primera novela policíaca, Un revólver en la maleta (Editorial Cuadernos del Laberinto), ha obtenido el Premio Solienses en 2013. Como escritor de relatos, ha participado en libros colectivos y ha ganado varios premios literarios, entre ellos el Premio «Antonio Porras» de narrativa breve en 1988 y en 1995. Igualmente, ha publicado artículos de carácter didáctico y científi co sobre cuestiones lingüísticas y literarias.



9 euros- 96 páginas  ISBN: 978-84-15353-96-6
Más información en http://www.edicionesirreverentes.com/teatro/Felix_Angel_Moreno_Ruiz.html 

José y Josu, ecos de un secuestro, de David Esteban Cubero

Josu, un etarra que cumple condena desde hace 15 años, comienza una huelga de hambre en el hospital en el que está recluido. Tiene un cáncer terminal y quiere ser excarcelado para pasar sus últimos momentos en libertad. El día en que el Estado resolverá su futuro recibe una visita inesperada: José, el hombre al que secuestró y mantuvo en un zulo durante más de 500 días. Este sorprendente encuentro provoca el recuerdo de su relación durante el secuestro y las dificultades que la reconciliación presenta entre víctimas y victimarios.
José y Josu, ecos de un secuestro, plantea un encuentro imaginario entre dos personas reales. Todos recordamos la polémica producida en 2012 por la excarcelación del etarra Josu Bolinaga por su enfermedad terminal, pero… ¿qué hubiera pasado si José Antonio Ortega Lara le hubiese visitado cuando estaba preso en el hospital? ¿Hay oportunidad para el perdón? ¿Y para la venganza? Estos son los ecos de un secuestro.
Un debate que sigue abierto y que esta obra trata en toda su crudeza. 


  David Esteban Cubero 
Guionista de televisión, cine y teatro. A lo largo de dos décadas ha sido guionista en más de 30 programas televisivos de entretenimiento en todas las cadenas de ámbito nacional. 
Se adentra en el guión de largometraje con Entre Esquelas, con el que obtiene sendos premios al guión en el Festival de Málaga y la Mostra de Valencia. Autor de la obra teatral El diastema de Beppo y las obras de microteatro, Lorca Chupaba y Manual de Orgasmos Fingidos. También ha ejercido durante una década de profesor de Guión Televisivo y Formatos Televisivos en la Universidad Carlos III de Madrid. 



7 euros- 68 páginas   ISBN: 9788415353959

El crédito, de Jordi Galcerán

En nuestro civilizado mundo, cuando necesitas dinero vas al banco y pides un crédito. Si no te lo conceden, das media vuelta y te vuelves para casa, cabizbajo, pensando que las cosas están muy mal, que el crédito no fluye... O no. Hoy quizás ya no. Quizás hoy, cuando te nieguen el crédito no volverás a casa con el rabo entre las piernas. Quizás hoy mirarás al director de la oficina a los ojos, pondrás las cartas sobre la mesa y le dirás que eres tú quien tiene la sartén por el mango, que si no te da el dinero tomarás medidas. Nada violento, por dios, eso sí que no, pero hoy, si el señor director no suelta la pasta, quizás lleves a cabo una acción que convierta su vida en una auténtica catástrofe. 

Jordi Galcerán (Barcelona, 1964) A partir de 1988 empieza a escribir comedias, que se representan en circuitos de teatro aficionado.  En 1995 envía sus dos últimas obras a sendos premios teatrales. Palabras encadenadas (1995) gana el XX Premi Born de Teatre, y Dakota (1995) gana el premio Ignasi Iglésias 1995. 
Además, ha estrenado Surf (1990), Fuga (1994), Gaudí(2002), Paradís (2000), El método Grönholm (2003),Carnaval (2006), Cancun (2008) y Burundanga (2011).
Además de su actividad teatral ha trabajado como guionista para una decena de series de televisión y ha escrito ocho largometrajes.


ISBN 978-84-15906-22-3, 96 páginas,12 euros

Poderosas, de Pedro Víllora

Dice Ignacio del Moral en su prólogo a Poderosas que Pedro Víllora ofrece "una reflexión acerca del poder entendido como una posición individual de privilegio. Poder que, en los tres textos que componen la pieza, es ostentado por otras tantas mujeres: una exdirectora general, una senadora y una consejera autonómica". Para Del Moral, Víllora muestra cómo el poder, aunque sea modesto, siempre se cobra un precio: "Un precio que se manifiesta, principalmente, en el cambio que se produce en las relaciones con los seres queridos: amigos, amantes, familiares, cónyuges. Es decir, Víllora aborda el tema desde el prisma de lo afectivo, lo sensual, lo familiar".
Pedro Víllora regresa como escritor a un terreno en el que "encuentra permanente y dolorosa inspiración: el de los desequilibrios afectivos y amorosos".
Asistimos en cada escena "a un momento privado de sus protagonistas. Momentos en los que el personaje no está ejerciendo su poder". Descubrimos entonces "algo quizá no tan obvio: el poderoso desconfía... pero todos desconfían del poderoso. Todos desconfían de su sinceridad, de su entrega, de su desinterés. ¿Y cómo mantener una relación afectiva -sea amorosa, sexual o amistosa- cuando se pierde la confianza?". Y aún se pregunta más: "¿Cómo querer a quien tiene el poder? ¿Cómo querer cuando tenemos el poder?"

Pedro Víllora
(La Roda de Albacete, 1968)
Licenciado en Ciencias de la Información, Dirección de Escena y Filología, ha sido profesor de Teoría de la Literatura en la Universidad Complutense y de Teoría Teatral en la RESAD. Algunas de sus obras son Bésame macho (Premio Nacional de Teatro Calderón de la Barca), La misma historia (accésit Premio Lope de Vega), Las cosas persas (Premio Rojas Zorrilla), Amado mío o la emoción artificial (Premio Ciudad de Alcorcón), La noche de mamá (Premio Santa Cruz de la Palma), Electra en Oma (Premio Beckett) El juglar del Cid, Lana y Asma de copla. Ha estrenado adaptaciones de Calderón, Lope de Vega, Pasolini, Koltès, Ángel González, Eusebio Blasco y Charles Dyer. Ha publicado libros de narrativa (Por el amor de Ladis), poesía (Aprendizaje de la mezquindad, Premio Sial) y cine (Juegos de cine), además de las memorias de Sara Montiel (Vivir es un placer), María Luisa Merlo (Más allá del teatro) e Imperio Argentina (Malena Clara).

8 euros- 72 páginas  ISBN: 9788415353881

Más información en http://www.edicionesirreverentes.com/teatro/Poderosas.html

Ilustración de portada  de Federico Beltrán Masses: http://www.beltranmasses.com

La semana cultural, de José Luis Alonso de Santos

La Semana Cultural es una comedia en la línea de nuestros autores más representativos en un género ácido y divertido, que critica y fustiga la falsa imagen de la "Cultura" como elemento de adorno, superficial y de escaparate, sin contenidos reales, tan común en nuestra época, así como unos falsos Actos Culturales, realizados tantas veces con la única finalidad de la promoción política o personal de los que los realizan.
El argumento arranca con el disparatado intento de llevar a un pequeño pueblo a un Premio Nobel africano de hace unos años. Como al premiado no le apetece ir, llevan en su lugar a su hermano, que deja el pabellón de la Academia Sueca bien alto, engañando a todos y falsificando el acto. Y como el falso Premio Nobel es un simpático negrito que se pierde por las rubias, se le busca una rápido; una actriz, por supuesto.
A partir de ahí se ponen en marcha una serie de peripecias escénicas que dimensionan el carácter cómico, a la vez que ponen al descubierto la ridícula falsedad de este tipo de simulacros culturales que nuestros gobernantes nos venden como cultura. El humor de Alonso de Santos es aquí, como en sus mejores comedias, un ácido corrosivo que pone al descubierto muchas de las vergüenzas de los poderes públicos que disimulamos, y aguantamos, con un estoicismo de santos.

JOSÉ LUIS ALONSO DE SANTOS
Logró el primer gran bombazo del teatro español posterior a la dictadura con Bajarse al moro. Ha triunfado con obras como El Romano, Fuera de quicio, Amor líquido y Dígaselo con Valium -editadas por Ediciones Irreverentes- La estanquera de Vallecas, El álbum familiar, ¡Viva el Duque, nuestro dueño!, Pares y Nines y La cena de los generales, entre otras. Ha publicado un imprescindible Manual de teoría y práctica teatral. Es Premio Nacional de Teatro, Tirso de Molina y Rojas Zorrilla. Ha sido director de la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Es el autor teatral español más taquillero de los últimos 30 años.

8 euros- 84 páginas  ISBN: 9788415353737


24 jul 2014

Ediciones Irreverentes abre su nueva temporada de recepción de obras teatrales cara al Salón del Libro Teatral

Ediciones Irreverentes, editorial con una importante colección de obras teatrales en su catálogo, ya ha confirmado a la Asociación de Autores de Teatro que participará en la próxima edición del Salón del Libro Teatral que se celebrará de nuevo en Matadero Madrid, del 31 de octubre al 2 de noviembre.
15 años en la lucha, editando teatro, invitan a participar un año más en el salón teatral más prestigioso de España

Como sabéis el año pasado hicimos un buen número de lanzamientos de libros teatrales para el Salón del Libro Teatral http://www.edicionesirreverentes.com/Salon_Libro_Teatro.html
El año pasado reunimos en el Salón del Libro Teatral a más de diez autores firmando sus obras, haciendo presentaciones (una buena parte de ellos aparecen en la fotografía), y Jesús Campos entregó el Premio El Espectáculo Teatral a Pedro Víllora por su obra PODEROSAS y el accésit a Félix Ángel Moreno.

 
Y acabamos de celebrar un fantástico “Mayo, mes de Talía” http://www.edicionesirreverentes.com/newReportajes/reportajes/Mayo_mes_de_Talia.html

 Y que tenemos en nuestro catálogo a autores como Alonso de Santos, Francisco Nieva, Pedro Víllora, Miguel Mihura, Ramón J. Sender, Fernando Savater,  Juana Escabias, Chema Rodríguez Calderón, Santiago Martín Bermúdez, Lourdes Ortiz, Pirandello, Roger Rueff, Jonas Hassen Khemiri, y que vamos a sacar en breve obras de Chejov y otros clásicos. http://www.edicionesirreverentes.com/Teatro.htm

Pues bien; a partir del 7 de agosto comenzaremos a recibir en este correo propuestas de autores interesados en publicar con nosotros sus obras teatrales. Nos las puedes enviar a este correo, con el título TEATRO. Y dentro del correo un documento Word con la obra teatral y otros documento Word con la sinopsis de la obra, la biografía del autor y datos de contacto. Las leeremos y nos pondremos en contacto con los autores para ver cómo podemos colaborar.

Ediciones Irreverentes se vuelve a volcar desde agosto con el Teatro. Si eres autor/a, esta puede ser tu casa.

Y estos tus blogs





Y estos tus canales de vídeo


http://librosdeteatro.blogspot.com.es/p/conocer-al-autor.html

Puedes enviar tus obras y la información complementaria a editor@edicionesirreverentes.com desde el 7 de agosto

15 jul 2014

Entrevista de Sara Ruiz Sabanza a José Luis Alonso de Santos por La semana cultural

Entrevista de Sara Ruiz Sabanza

es un guionista y dramaturgo español, nacido en Valladolid, que vive en Madrid desde 1959. Se licenció en Psicología en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Complutense de Madrid, y más tarde en Imagen en la misma universidad, en nuestra Facultad de Ciencias de la Información. En 1964 comenzó a hacer Teatro Independiente, donde trabajó como actor, dramaturgo y director.
En 1971 fundó la Asociación de Teatro Libre, que lideró durante diez años hasta su disolución. En 1975 estrenó su primera obra como autor: “¡Viva el Duque, nuestro dueño!”.
En 1988 fundó la conocida productora teatral Pentación junto a Gerardo Malla y Rafael Álvarez. Ha sido director de la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid, (y Catedrático de Escritura Dramática), y director de la Compañía Nacional de Teatro Clásico. 
Ha escrito guiones para teatro, alguno para cine, series de televisión, narrativa infantil y novelas, y algunas de sus obras teatrales han sido llevadas a la gran pantalla. Esas obras son: “La estanquera de Vallecas”, “Bajarse al moro” y “Salvajes”. Además de estas obras, destacan muchas otras del trabajo de Alonso de Santos, como su primera obra ya mencionada,  “¡Viva el Duque, nuestro dueño!”, y otras como “El álbum familiar”, “Pares y Nines”, “Fuera de quicio”, “Trampa para pájaros”, “Dígaselo con valium”, “La sombra del Tenorio”, “Yonquis y yanquis”, “Un hombre de suerte”, “Cuadros de humor y amor al fresco”, “La cena de los generales”, “10 euros la copa”, “Los conserjes de San Felipe”, etc.

Ha realizado también versiones de otros grandes autores como Plauto, Moreto, Aristófanes o Shakespeare, entre otros.
Muchas de sus obras han sido estrenadas tanto en España como en el extranjero, gozando de un gran público; y se han publicado también ediciones críticas de algunas de sus obras. Además, Alonso de Santos ha escrito otros libros dedicados a la teoría teatral.
Es autor de más de treinta obras y ha dirigido también más de treinta obras, tanto suyas como de diferentes autores.
Como buen escritor, ha sido galardonado con premios reconocidos como Premio Nacional de Teatro, Tirso de Molina, Mayte, Rojas Zorrilla, Aguilar, Baco de Andalucía, Ciudad de Valladolid, Medalla de Oro de Teatro de Valladolid, Asociación Espectadores de Alicante, Ciudad de Cazorla, Muestra de Autores Contemporáneos de Alicante, Premio Max, y Premio Castilla y León de las Letras 2009, entre otros.
He estado con Don José Luis  en la presentación de la última obra que ha escrito, “La semana cultural”, (Ediciones Irreverentes) en La Casa del Libro, donde unos excelentes actores de teatro hicieron una perfecta lectura de la misma, trasmitiendo lo que el autor pretende trasmitir. Después Don José Luis me concedió una entrevista personalmente. A continuación mi entrevista:

                    1. ¿Por qué decidió dedicarse a escribir?
Yo tengo una teoría de la vida, y es que haciendo aquello para lo que tienes más facilidad, aún así sale mal, así que si haces aquello para lo que no tienes facilidad, sale peor. Entonces cada uno tiene que ir descubriendo en la vida qué es lo que le sale bien y con facilidad, y en mi caso es escribir. Desde pequeño yo vi que valía para muy poquitas cosas, sin embargo en literatura, latín, griego, en todo lo que tenía que ver con la lengua sacaba dieces, porque tenía facilidad para ello. Mientras que todo lo demás me era difícil, escribir me era fácil. Yo me siento ahora mismo y escribo lo que quiera, otra cosa es que esté regular, pero escribir me resulta fácil, por eso decidí dedicarme a ello.

                    2. ¿Cómo comenzó la idea de escribir su primera obra?
Yo arreglaba obras, y formaba parte de un teatro independiente y no encontraba la obra que yo pudiese arreglar que contase lo que yo quería contar para los actores que tenía y las circunstancias, y entonces decidí escribirla yo. Así escribí “¡Viva el Duque, nuestro dueño!” en 1975, una obra que tuvo mucho éxito y fue muy premiada, que curiosamente tiene mucho que ver con la última que presenté el otro día, “La semana cultural”, por la relación del creador, la sociedad y el poder.

                    3. ¿Le censuraron algo de la obra?
En realidad me censuraron la obra entera, porque en aquella época tenías que pedir permisos para cada representación que querías hacer. Pero vamos, no me siento especial en este tema porque se lo hacían a todo el mundo. Lo censuraban todo.

  
                  4. ¿Alguna vez se ha encontrado con el problema de tener el papel en blanco y no saber continuar? ¿Cómo lo ha solucionado? 
Si yo me encontrara con ese problema me dedicaría a otra cosa. A mí me parece que eso es un cuento, eso es literatura. El que cuenta eso, ya
está haciendo literatura, ya está escribiendo, está contando un cuento, porque realmente el que no sabe escribir lo que hace es no escribir. Todo el que cuenta su dificultad escribiendo es que es escritor. El escritor no tiene dificultad de escribir, tiene dificultad de escribir bien, que es otra cosa.

                    5. Y, si se encuentra con que ha escrito algo que no le gusta, ¿qué hace, lo intenta arreglar o lo tira? Y si lo intenta arreglar, ¿cómo lo arregla?
Lo arreglo si puedo, porque las cosas no pueden estar más allá de la altura de mi talento. Uno no puede escribir por encima de sí mismo, eso es absurdo. Mis posibilidades son mis obras. Claro que me gustaría escribir mejor, pero cada uno tiene su terrenito para cultivar, y cada uno cultiva en su terrenito lo que puede. Se trata de encontrar un equilibrio entre tus posibilidades y la realidad. No hay que ser absurdo en la vida, hay que ser lógico.

                    6. Empezó en teatro trabajando como actor, ¿Cómo fue su experiencia en esa labor?
Bien, pero vamos, no era imprescindible. Había otros muchos que hacían lo mismo que yo, entonces yo fui viendo en qué terrenos no había tantos que hicieran lo que yo. Yo como actor lo hacía bien, en un término medio, digno. Trabajé también en televisión y me defendía como actor, pero poco a poco vi que hacían falta directores, escritores, y los demás me pedían que lo hiciera. Ahí ya empecé a dirigir un poco a mis compañeros, y a escribir. Empecé a interesarme más por el mundo del director y el escritor, porque el mundo del actor es un mundo muy físico, y yo nunca he sido fuerte físicamente, sino mentalmente. Yo vi que estar en el escenario y recibir el aplauso directo del público no era mi meta, no me llenaba lo suficiente, pues mi meta estaba en la creación, en la literatura.

                    7. Ha trabajado también como director de teatro, ¿Cómo es el trato con los actores?
El problema del arte no es la relación humana, porque la relación humana depende de las personas. El problema es el objetivo que se pretenda conseguir. Cuando hay que hacer un esfuerzo es cuando la gente se pone rara. Entonces, si tú haces un producto malo, la gente está contenta, pero si tú presionas para que ese producto sea bueno es cuando vienen los problemas. Es un problema de tensión. Si la cuerda de una guitarra está floja, no suena, la tienes que tensar para que suene, pero con cuidado, porque si la tensas demasiado se rompe. Tienes que crear un estado de intensidad con los actores, y algunos soportan mejor que otros esa intensidad.

                    8. Hablando del trato con los actores, ¿en la lectura de “La semana cultural” había una previa preparación en cuanto a la interpretación?
Sí. Ese clima no era una casualidad, yo lo creé. Estuve dos días con ellos explicándoles cómo debían interpretarlo. Les dije que lo hicieran siempre con mucha vitalidad, a toda leche, pisándoos, riendo, etc. rompiendo la lectura gramatical, porque la lectura gramatical y retórica es pesada. La lengua oral no tiene nada que ver con la lengua escrita. Cuando trabajo con actores, lo primero que les digo es: olvidaros de las comas, de los puntos y de todo. Aprenderos las palabras y convertirlas en ruidos, porque nosotros no hablamos con palabras, sino con ruidos. Hacemos un juego rítmico al hablar. Entonces cuando se trabaja con actores lo que hay que hacer es potenciar eso, hay que romperles la retórica del texto. Yo lo que hago cuando escribo es meterle a las palabras la acentuación musical, no los acentos ortográficos. Entonces eso es lo que hice con la lectura de la obra. Parecía algo casual, pero no, también era una creación artística. Estaba preparado. No hay nada casual que no esté preparado.

                    9. ¿A quién admiraba cuando era pequeño?
Admiraba los tebeos y a los que escribían tebeos. Luego de ahí pasé al romancero. Yo estudié latín y griego desde pequeño, y desde los 15 o 16 años leía latín, leía Julio César. 

                    10. ¿A quién admira ahora?
Pues en la vida admiro a los que tienen un equilibrio de normalidad, porque lo que he aprendido es que la base de la vida es encontrar un equilibrio y no volverte loco, ser una persona equilibrada, porque si no sufres y haces sufrir a los demás. En cuanto al arte, creo que se admira a los artistas dada la enorme dificultad que supone. Yo normalmente soy una persona de cultura tradicional, creo que la humanidad es sensata y que han ido eligiendo a lo largo de los tiempos lo mejor. Admiro a Cervantes, a Shakespeare, a Antón Chéjov… admiro a los grandes. Admiro a Monten, porque cada frase de él es para pensar y puedes escribir con una frase suya un ensayo. Admiro a Ortega y Gasset… a todos los grandes de todos los terrenos.

                    11. De todas las versiones que ha escrito, ¿Cuál le ha parecido más complicada y con cuál de ellas ha disfrutado más? ¿Por qué?
Yo he hecho muchas versiones de Plauto, y entiendo muy bien a Plauto y me lo paso muy bien trabajando con sus obras. Entonces con las que más disfruto es con las obras de Plauto.
La más complicada para mí fue “No puede ser el guardar una mujer”, de Agustín Moreto, porque es un autor muy seco y sobrio, y el encargo que yo recibí de la directora de la Compañía Nacional de Teatro Clásico fue sacar el amor y el erotismo, lo dulce y lo femenino de Moreto, y yo me encontré con que no tenía nada. Entonces, para sacar el erotismo en Moreto me volví loco, e hice una versión muy erótica porque me inventé la mitad de los versos. Y un tiempo después leí un estudio sobre el
erotismo en Moreto y ponían de ejemplo los versos de Moreto que escribí yo.

                    12. ¿Cuál de todas sus obras originales es su favorita?
No tengo obra favorita, cuando escribo mis obras procuro que me interese, que me guste, interesarme por la vida de los personajes… pero una vez que las termino, las suelto al mundo y las vivo después con cierta extrañeza, ya no las volvería a escribir así, porque cada ser humano en cada momento de su vida es y piensa de una manera distinta. Entonces, ¿Con cuál me quedo? Depende del momento. Por eso no se puede hablar de autores, se puede hablar de obras, porque en la evolución de un ser humano van cambiando las cosas, la manera de ser y de pensar, dependiendo de las circunstancias.

                    13. ¿De dónde saca la inspiración para escribir sus obras?
De mi formación y del trabajo. A mí me gusta crear historias y personajes, y esa es mi formación, es lo que me apasiona, indagar en la vida por medio de la literatura.

                    14. ¿Alguna vez pensó en tirar la toalla? ¿Por qué?
A veces estás más motivado porque la sociedad te hace más encargos y otras veces sientes como que la sociedad se aleja y si no escribiera más le daría igual a la sociedad, entonces te cuesta más trabajo y es en esos momentos cuando piensas en tirar la toalla, porque la creación siempre es un puente entre el individuo y la sociedad. Piensas en tirar la toalla en los huecos en los que la sociedad requiere menos de tu trabajo.

                    15. ¿Cuál de los numerosos premios que ha recibido es el que más ilusión le hizo?
Siempre los primeros, porque es cuando tú dudas si vas a poder dedicarte a esto o no. Los primeros son los que más sorprenden, porque tú piensas en ese momento que el jurado es alguien que sabe más que tú, por tanto alguien te selecciona, te valora, te significa, y eso al principio es muy importante. Y la primera obra mía que fue premiada fue la primera que hice, “¡Viva el Duque, nuestro dueño!”, que recibió muchos premios. Y a partir de ahí todo fue infinitamente más fácil.

                    16. ¿Cómo se sintió la primera vez que vio una obra suya sobre la gran pantalla?
Cuando las ves en el teatro ya te sientes mal, pero es normal. Cuando veo mis obras, lo que quiero es tirarlas y hacer otras, por eso escribo la siguiente y continúo. Siempre creo que lo puedo hacer mejor. Entonces, cuando escribo una obra y la coge un director y la dirige, aunque sea con la mejor intención, yo siempre digo “¡Dios mío!”, porque sale la décima parte de lo que tú has soñado como guionista. Eso en teatro… ya no te quiero decir lo que sale cuando se hace una película… Es decir, voy a ver mi obra y salgo de allí pensando: “Dios mío lo que ha salido”. Yo hago lo que puedo, luego el director hace lo que puede también y sale lo que sale. Yo generalmente salgo amargado después de ver mi obra, y eso en los éxitos, no te quiero decir cómo salgo en los fracasos…

                    17. ¿Considera que  las adaptaciones que se han hecho de sus obras en cine transmiten la misma esencia que en teatro?
No. Cuando sale una obra mía en el teatro, sale una décima parte de la esencia con la que yo la he escrito y, si eso pasa en el teatro, mejor no te digo lo que sale en una película… Se pierde mucho más la esencia, de hecho cualquier obra original por lo general es mejor que su versión en película. Sólo hay algunas que superan su origen, por ejemplo, la película “Un tranvía llamado deseo”  Elia Kazan , 1951 supera la obra original.

                    18. La estanquera de Vallecas está basada en un hecho real, ¿Qué fue lo que le llamó la atención de esa historia para decidir escribir la obra?
Vi la noticia en un periódico, pero la realidad no tiene nada que ver luego con la obra. El escritor está todo el día a la caza de ideas, entonces piensa mil historias, y de esas mil escribe una. Yo venía de hacer “Del laberinto al treinta”, que es una obra enrevesada, e íbamos de gira popular por los pueblos y no tenía nada que ver la obra con la gira, entonces yo quería escribir una historia popular, un teatro que entienda los públicos reales que tengo yo. Le estuve dando vueltas y a partir de esa noticia del atraco en Vallecas que leí comencé a escribir la obra.

                    19. ¿Se prestó la verdadera estanquera a colaborar con usted para servirle de inspiración a la hora de escribir la obra?
No, a la verdadera estanquera la mataron en el atraco. Por eso te digo que la obra no tiene nada que ver con la realidad, solo surgió de la realidad la idea de la obra. Entró un atracador, le pegó un tiro a la estanquera y se acabó, y yo de ahí quise escribir una historia en tono de comedia y contar una historia diferente.

                    20. ¿Qué opina de la situación actual del cine español?
No soy muy experto en cine, pero yo creo que el cine español no ha tenido nunca la importancia que tiene el teatro español. La técnica que tiene el cine en España no se puede comparar con la técnica que tienen en otros países, entonces el cine español es un cine que va luchando para sacar la cabeza, en una categoría que no es de primera. No tiene una gran importancia a nivel mundial, no hay una gran industria, por eso siempre tiene que estar con la protección del gobierno. Está siempre en la batalla de la supervivencia. Pero eso no quiere decir que no haya todos los años 4 o 5 grandes películas españolas.

                    21. ¿Ha visto “8 apellidos vascos”? ¿Cree que de verdad merece tanta ovación como está teniendo? ¿Considera que realmente es tan buena película como para ser la más taquillera del cine español?
Todavía no la he visto, aunque pretendo ir a verla. Pero yo siempre creo en la gente en general. Yo no soy anti-sistema, yo creo en el ser humano. Pienso que la gente normal es igual de lista que yo, entonces si a la gente le gusta la película es porque algo tendrá, por tanto, creo que si a la gente le gusta algo es porque ese algo es bueno, aunque a mí no me guste. No creo que porque a mí no me guste algo sea malo, como tampoco creo que lo que me gusta a mí es lo mejor.

                    22. ¿Le gustaría que alguna otra de sus obras fuese llevaba al cine? ¿Cuál y por qué?
El cine es el cine, y es mucho más importante que el teatro para la sociedad, así que claro que me gusta que mis obras se lleven al cine, y sí me gustaría que llevasen más, fuera cual fuera.

                    23. ¿Con qué director le gustaría trabajar?
Con el director de “8 apellidos vascos”, Emilio Martínez – Lázaro, porque hemos sido amigos y hemos tenido relación, y nunca hemos llegado a trabajar juntos por una serie de circunstancias. Una vez hasta me pagó un guión que luego yo no llegué a escribir, y fui a devolverle el dinero y me dijo que no, que ya había hecho otra. En el cine te pagan por proyectos, cosa que en el teatro no pasa.

                    24. ¿Le va a estrenar su obra “La semana cultural” alguna Institución Oficial de Teatro, defensora de la cultura? 
Yo creo que no, casi mejor que para eso cojan a Galdós o a alguno así lejano.

                    25. ¿Pretende estrenar su obra “La semana cultural” en algún teatro?
Sí. En mi vida algunas obras mías han salido con pena, otras con gloria, otras, para ser sincero, con mucha gloria, otras se siguen representando sin parar por el mundo desde hace más de 40 años, otras no las ve nadie…pero todas se estrenan. No tengo ninguna obra que no se haya estrenado, todas se van estrenando. Algunas tardan más que otras, por ejemplo “Yonquis y Yanquis” tardó 10 o 12 años en estrenarse. Es por lo que soy escritor, si no hubiera estrenado, no hubiera escrito. No tengo la vocación de escritor para después meterlo en un cajón. Escribo para estrenar mis obras, unas veces en mejores condiciones que otras, pero al final se estrenan. Por lo tanto, “La semana cultural” la estrenaré también. Si puedo estrenarla en un teatro maravilloso, bien; y si la puedo estrenar en una Casa de la Cultura, bien también. Lo haré donde pueda y como pueda, pero lo haré.

                    26. ¿Quién la va a dirigir cuando la estrene?
El director será el actor que ha interpretado al señor alcalde en la lectura de la obra: Paco Vidal.

                    27. A pesar de ser una obra de humor, ¿representa la realidad de la situación actual del Gobierno Español? 
Con humor se pueden hablar de cosas muy serias, y yo en esta obra he hablado todo lo que he podido. Salen todas las palabras y todos los problemas que tenían que salir y sale todo lo que yo veo a mi alrededor, pero lo digo con humor. Es decir, nos lo quitarán todo, pero no tienen porqué amargarnos la vida.

                    28. ¿Cómo ve que su obra se estudie en las aulas de educación? 
Yo estoy tremendamente orgulloso de ello. Pienso que la palabra “fama” es ridícula, pero yo soy famoso porque me dan en las aulas del mundo entero, incluso llego a ser mucho más famoso en las aulas que en los teatros, y como te digo, me enorgullece muchísimo.

                    29. Cuando termina de escribir una obra, ¿es capaz de intuir el éxito que va a tener?
Te pongo un ejemplo: cuando terminé de escribir “Bajarse al moro” les dije a un grupo de íntimos amigos: He terminado de escribir una obra que yo creo que está bien y quiero que me deis vuestra opinión. Se la leí y, cuando terminé, la mitad me dijeron que tirara el primer acto y la otra mitad me dijeron que tirara el segundo acto. Eso te da una idea de la sensación que hay del éxito. Menos mal que yo soy muy cabezón y no tiré nada, pues pensé que era cuestión de tiempo ver si era buena o no, ya veremos. Y ya vimos como al final se convirtió en un gran éxito. Así que es muy difícil intuir el éxito de una obra, hay que tener paciencia y esperar a que esa obra haga su trabajo.

Entrevista a Chema Rodríguez Calderón por Trilogía Idiota (Ediciones Irreverentes)

P.-  Recoges en un libro, titulado Trilogía Idiota, las 3 obras que te han dado a conocer profesionalmente como una figura del humor. ¿Cuál es la historia de estos títulos?
R.- Los tres textos parten de la necesidad de retratar de una manera cómica nuestra sociedad actual. Vivimos en un mundo marcado por la histeria, las dependencias, la crisis, las neurosis y un conformismo en el que permitimos la injusticia, la corrupción y el abuso casi a diario. Siempre he defendido que el mejor vehículo para analizar, despedazar y criticar sin ofender es la comedia. Así surge la trilogía como proyecto dramatúrgico que parte del stand-up comedy y que, mezclándose con otros géneros, se convierte en divertimento cómico y retrato de la sociedad y de mi generación. Para mí era una necesidad publicar estas tres obras que me han dado tanto a nivel artístico y profesional. Martelache las ha representado en más de cincuenta teatros dentro y fuera de España y después de más de 200 representaciones y 20.000 espectadores espero que los que nunca asistieron a los espectáculos puedan disfrutar de su lectura y divertirse.
He disfrutado al máximo cada paso de este proceso de publicación. Ha sido muy gratificante reencontrarme con textos que hacía años que no representaba en un teatro, añadiendo al volumen textos inéditos que, por distintas circunstancias, no se han estrenado nunca en un escenario. Así como contar con el prólogo de Juan Carlos Rubio, alguien a quien admiro profundamente y a quien agradezco muchísimo su aportación.

P.- Te hemos visto en la Sala Triángulo con Somos idiotas porque es lo más inteligente. Hubo lleno y una gran acogida del público. ¿No sería lógico llevar esta obra a salas más grandes?
R.-  Somos idiotas porque es lo más inteligente encajaría perfectamente en escenarios más grandes. De hecho, la dirección de Blanca Baltés defiende un concepto de coreografía escénica que, a pesar de la sencillez del espacio escénico, es muy orgánica y coherente en grandes escenarios. Aunque si hay algo que valoro en su trabajo de dirección es que se ajusta a cualquier espacio, grande o pequeño, y eso hacen el montaje muy versátil y aumenta mucho su proyección en gira.

P.- ¿En qué teatros fuera de Madrid crees que podría funcionar esta obra? Te lo pregunto porque es una obra de bajo coste y supongo que muy asequible para cierto tipo de recintos.
R.- La gran ventaja que tiene Somos idiotas porque es lo más inteligente es lo fácil que es de adaptar a cualquier espacio escénico. El actor y el texto llenan el espacio de principio a fin y es una obra que no depende de artificios escénicos ni efectos de ningún tipo. Por eso es una obra que se adapta de manera muy sencilla a cualquier escenario. En este momento actual en el que se ha hecho tan difícil acceder a las redes y a las giras, y en el que se ha complicado tanto el mercado, Somos idiotas en un proyecto perfecto para su distribución en gira.

Presentación e interpretación de Trilogía Idiota, de Chema Rodríguez Calderón, publicada por Ediciones Irreverentes, en FNAC


P.- Explícanos de qué trata ese proyecto en el que estás de formación para profesionales que quieran formar compañía teatral.

R.- Muchos de los miembros de Martelache formamos, con otros profesionales dentro y fuera de la profesión artística, una asociación cultural en 2004 “Dilemek Teatro” con la finalidad de abordar proyectos escénicos de investigación, talleres de formación artística, y como apoyo profesional y de asesoramiento para jóvenes artistas. También se han realizado a través de la asociación cursos artísticos para niños en condiciones de extrema pobreza en países como Honduras, o talleres escénicos para mayores de 65 años como el que realizamos durante tres años y medio en el distrito de Ciudad Lineal. Pero si antes he comentado que es difícil sobrevivir con una compañía de teatro de pequeño formato, en el panorama actual todavía se ha hecho mucho más difícil afrontar trabajos de apoyo cultural o de carácter social, sobre todo ahora que los ayuntamientos han reducido tanto su aportación en este sentido.

Todo sobre Trilogía Idiota en Ediciones Irreverentes http://www.edicionesirreverentes.com/teatro/TrilogiaIDIOTA.html 

11 jun 2014

Presentación de Todos somos belgas, de Miriam segura, en Zaragoza, Librería Cálamo


El próximo sábado, 14 de junio, a las 13h, se presenta en la librería Cálamo de Zaragoza, la obra teatral Todos somos belgas, de Miriam segura.
               Es una comedia contestataria sobre la educación (y sobre Bélgica, país que sóo conocemos por el chocolate, la cerveza y el ciclista Eddy Merckx) de Miriam Segura, publicada por Ediciones Irreverentes.
               El acto será conducido por Alejandro Robles y contará con la actuación de Mario Hervás Fernandez (el creador de Lola Power) dando voz al enloquecido director del colegio Eddy Merckx.
            Recuerda sábado 14 de junio, a partir de las 13:00h en la Librería Cálamo, en la plaza San Francisco 4, de Zaragoza.

Presentación de Todos somos belgas, de Miriam segura, en Zaragoza, Librería Cálamo


El próximo sábado, 14 de junio, a las 13h, se presenta en la librería Cálamo de Zaragoza, la obra teatral Todos somos belgas, de Miriam segura.
               Es una comedia contestataria sobre la educación (y sobre Bélgica, país que sóo conocemos por el chocolate, la cerveza y el ciclista Eddy Merckx) de Miriam Segura, publicada por Ediciones Irreverentes.
               El acto será conducido por Alejandro Robles y contará con la actuación de Mario Hervás Fernandez (el creador de Lola Power) dando voz al enloquecido director del colegio Eddy Merckx.
            Recuerda sábado 14 de junio, a partir de las 13:00h en la Librería Cálamo, en la plaza San Francisco 4, de Zaragoza.

Presentación de Nido de vergüenza, de Borja Fano en Bilbao, en Elkar

El dramaturgo vasco Borja Fano presenta en Elkar de Bilbao (C. Licenciado Poza, 14) la obra teatral Nido de vergüenza, (Ediciones Irreverentes) mañana jueves, 12 de junio, a las 19h.
      Esta historia de piratas del S. XXI aborda el enigma de Los Salvadores a través de la llegada al poder del protagonista, Sao. Con su historia podemos descubrir la fina línea que separa a los libertadores de los dictadores.
     En una tierra sin nombre inmersa en una cruenta guerra civil un campesino, Sao, decide emprender un viaje, buscando alguna posibilidad de subsistir. El precio es dejar sola a su esposa, Nalín, hasta que consiga dinero para volver a buscarla. Al llegar a la costa se une a un grupo de saqueadores marítimos, lo que le descubre al fin una forma de progresar, pero también una puerta abierta a la ambición.

El autor: Borja Fano. Entre sus textos teatrales destacan La Corporación, X Premio Madrid Sur 2010 (publicada en El Teatro de Papel, nº 14) y Para lo que hay que vivir... mejor no morirse nunca, actualmente de gira con Gaupasa Producciones.  Aparte de varias obras dramáticas como Los Respetables, Luna y Moc y La Noche de los Honrados, también es autor de dos guiones audiovisuales y ha colaborado con la revista teatral Primer Acto. Así mismo, es co-fundador de la compañía Contrapunto Teatro con la que ha llevado a escena un texto de autoría propia.
Afirma sobre Nido de vergüenza Borja Fano: “Es una obra de piratas del siglo XXI; creo que el tema está más vigente que nunca, basta con leer las noticias. Me sorprende como la práctica de la piratería que es algo que se había dado en el pasado hoy en día ha vuelto a tomar relevancia hasta el punto de afectarnos a todos de alguna manera cuando un barco es secuestrado. Vi varias noticias de barcos pesqueros apresados por piratas y, a raíz de eso, empecé a darle vueltas en la cabeza. ¿Cómo son estos nuevos piratas? ¿Cuál es la causa de su origen? ¿Cómo viven? ¿Cómo sienten? Me empecé a hacer estas y otras preguntas. Luego pensé en una historia que pudiera ubicarse en ese contexto, una historia que tuviera suficiente potencial dramático.”
     “Básicamente quería hacer una reflexión sobre la figura de los salvadores. A lo largo de la historia y de manera cíclica ha habido revoluciones lideradas por libertadores. A través de la llegada al poder de Sao, el protagonista, he querido indagar en esa línea fina que separa a los libertadores de los dictadores. De fondo también aparece el tema del nuevo colonialismo practicado por occidente”.

Nido de vergüenza en la web de Ediciones Irreverentes http://www.edicionesirreverentes.com/teatro/Nido_verguenza.html